sep. 09
Relajación para afrontar el estrés y la ansiedad: ejercicios sencillos para empezar

La relajación también se entrena

Las técnicas de relajación pueden contribuir al bienestar físico, mental y emocional. Ayudan a reducir la tensión corporal, a disminuir la activación psicológica y a gestionar mejor el malestar en situaciones difíciles.

También pueden ser útiles para favorecer el descanso, calmar los nervios antes de una prueba o revisión, o recuperar cierta sensación de control cuando aparecen el estrés o la ansiedad.

Como ocurre con cualquier aprendizaje, la relajación requiere práctica. No se trata de hacerlo perfecto desde el primer día, sino de conocer distintas opciones y repetir aquella que resulte más cómoda.

Antes de empezar: pocas condiciones, pero constantes

Para practicar relajación no hace falta disponer de mucho tiempo. Pueden ser suficientes unos minutos, especialmente al principio.

Antes de comenzar, conviene:

  • Buscar un lugar cómodo, preferiblemente con luz tenue.
  • Elegir una postura relajada, tumbada o sentada.
  • Aflojar prendas o retirar accesorios que puedan incomodar.
  • Centrarse en el ejercicio, sin preocuparse en exceso por si se está haciendo bien.
  • Practicar con frecuencia para familiarizarse con las sensaciones de calma.

Al principio puede costar identificar las sensaciones de relajación. Es normal. La clave está en practicar con regularidad y empezar por el ejercicio que resulte más sencillo.

Ante cualquier duda, problema de salud previo o sensación de malestar durante la práctica, es recomendable consultar con un médico o profesional sanitario de referencia. Las técnicas de relajación deben realizarse de forma cómoda y adaptada a cada persona, sin forzar la respiración ni la tensión muscular.​​

Ejercicio 1: respiración profunda

La respiración profunda o diafragmática ayuda a respirar de forma más pausada y fluida. Puede practicarse durante unos minutos, especialmente en momentos de tensión.

Para empezar:

  • Colócate en una postura cómoda.
  • Toma aire lentamente por la nariz.
  • Lleva el aire hacia el abdomen, notando cómo se eleva suavemente.
  • Mantén el aire unos segundos, sin forzar.
  • Expúlsalo despacio por la boca, con los labios ligeramente fruncidos, como si soplaras una vela.
  • Repite varias veces, manteniendo un ritmo tranquilo.

La respiración debe resultar cómoda. Si aparece sensación de ahogo, mareo o incomodidad, conviene parar y respirar con normalidad. Esta técnica no está indicada en personas con determinados problemas de afectación pulmonar; en esos casos, es preferible consultar con un profesional sanitario o elegir otro ejercicio de relajación.

Ejercicio 2: atención a la respiración

Este ejercicio consiste en observar la respiración normal, sin intentar cambiarla. Puede ayudar cuando la mente pasa rápidamente de un pensamiento a otro.

Para practicarlo:

  • Siéntate o túmbate en una postura cómoda.
  • Respira con normalidad, preferiblemente por la nariz si no hay ninguna dificultad.
  • Fija la atención en cómo entra y sale el aire.
  • Observa alguna sensación concreta: el paso del aire por la nariz, el movimiento del abdomen o el ritmo de la respiración.
  • Si aparece una distracción, reconócela sin darle más vueltas.
  • Vuelve poco a poco a centrarte en la respiración.

El objetivo no es dejar la mente en blanco, sino aprender a volver al ejercicio cada vez que aparezca una distracción.

Ejercicio 3: relajación muscular progresiva

La relajación muscular progresiva ayuda a reconocer la diferencia entre tensión y relajación corporal. Se basa en contraer suavemente una zona del cuerpo y después soltarla.

Para practicarla:

  • Elige una postura cómoda.
  • Empieza por un grupo muscular sencillo, por ejemplo las manos, los hombros o las piernas.
  • Contrae suavemente esa zona durante unos segundos.
  • Suelta la tensión y observa la sensación de relajación.
  • Deja pasar unos segundos antes de continuar.
  • Repite el ejercicio con otros grupos musculares.

La tensión no debe ser intensa ni dolorosa. El objetivo no es hacer fuerza, sino notar el contraste entre contraer y relajar.

Esta técnica no está indicada en personas con determinados problemas físicos, como cirugía reciente, contracturas musculares o fracturas. En estos casos, conviene consultar con un profesional sanitario o practicar otro tipo de ejercicio.​

Ejercicio 4: imaginar o recordar una escena de calma

Este ejercicio utiliza imágenes mentales o recuerdos agradables para favorecer sensaciones de tranquilidad.

Para realizarlo:

  • Cierra los ojos, si te resulta cómodo.
  • Imagina una escena que te transmita calma o recuerda una situación real en la que hayas sentido bienestar.
  • Intenta recrearla con detalle: qué ves, qué sonidos hay, qué temperatura notas, qué olores aparecen o qué sensaciones corporales recuerdas.
  • Permanece unos minutos en esa escena, dejando que la sensación de calma vaya apareciendo.
  • Si la mente se distrae, vuelve poco a poco a la imagen o al recuerdo elegido.

Puede ser una playa, un paisaje, una habitación tranquila, un paseo o cualquier situación que cada persona asocie con calma. Lo importante es que resulte agradable y fácil de evocar.

Cómo elegir la técnica más adecuada

No todas las técnicas funcionan igual para todas las personas. Lo recomendable es probar distintas opciones y quedarse con aquella que resulte más cómoda y fácil de incorporar al día a día.

Puede ser útil empezar con un solo ejercicio, practicarlo unos minutos cada día y, más adelante, probar otros. Con el tiempo, cada persona puede identificar qué técnica le ayuda más en función del momento, del nivel de tensión o de la situación que esté viviendo.

Relajarse no es hacerlo perfecto

La relajación no elimina necesariamente aquello que genera preocupación, pero puede ayudar a afrontarlo con más calma, reducir la tensión y manejar mejor el estrés o la ansiedad.

Practicar de forma regular facilita que estas técnicas estén más disponibles cuando se necesitan. Lo importante es empezar poco a poco, sin exigencia, y encontrar una forma de relajación que resulte útil y agradable.

FUENTE: Asociación Española Contra el Cáncer. Cómo relajarte para manejar el estrés.

sep. 08
Medidas laborales y de Seguridad Social para Ceuta

Real Decreto-ley 22/2026, de 1 de septiembre

El Real Decreto-ley 22/2026​ incorpora medidas extraordinarias en materia de empleo y Seguridad Social dirigidas a empresas y trabajadores afectados por las circunstancias excepcionales vividas en la ciudad de Ceuta. Estas medidas tienen carácter temporal y se aplican exclusivamente en los supuestos y durante los periodos previstos en la norma.

Expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE)

Las suspensiones de contrato y reducciones de jornada que tengan su causa directa o indirecta en los acontecimientos ocurridos en Ceuta desde el 30 de julio de 2026 tendrán la consideración de situaciones de fuerza mayor.

Las personas trabajadoras afectadas podrán acceder a la protección por desempleo prevista para estos supuestos, sin exigir periodo mínimo de cotización previo, con una prestación del 70 % de la base reguladora y sin consumir futuras prestaciones por desempleo.

Estas medidas podrán aplicarse hasta el 31 de diciembre de 2026.

Exenciones en las cotizaciones empresariales

Las empresas con actividad en Ceuta que obtengan autorización para un ERTE por fuerza mayor podrán beneficiarse de una exención del 100 % de la aportación empresarial a la Seguridad Social correspondiente a las personas trabajadoras afectadas por la suspensión o reducción de jornada.

La exención se aplicará a las cuotas devengadas entre septiembre y diciembre de 2026.

Bonificaciones para autónomos de Ceuta y Melilla

Las personas trabajadoras autónomas de determinados sectores económicos que residan y desarrollen su actividad en Ceuta o Melilla tendrán derecho a una bonificación del 75 % de la cuota por contingencias comunes.

Bonificaciones para empresas de Ceuta y Melilla

Las empresas de determinados sectores con personas trabajadoras que presten servicios en Ceuta o Melilla podrán aplicar una bonificación del 75 % en las cuotas empresariales por contingencias comunes, desempleo, formación profesional y Fondo de Garantía Salarial.

Aplazamiento de cuotas a la Seguridad Social

Las empresas y las personas trabajadoras autónomas vinculadas a Ceuta podrán solicitar el aplazamiento de cuotas de la Seguridad Social y conceptos de recaudación conjunta correspondientes a los periodos previstos en la norma.

Al aplazamiento se le aplicará un interés reducido del 0,5 %.

Formación para personas trabajadoras ocupadas

La norma prevé financiación específica para programas de formación dirigidos prioritariamente a personas trabajadoras ocupadas en Ceuta, con el objetivo de mejorar sus competencias profesionales y favorecer la adaptación del tejido productivo local.

PRESTACIÓN EXTRAORDINARIA PARA PERSONAS AUTÓNOMAS

Las personas trabajadoras autónomas con domicilio de residencia o actividad en Ceuta podrán solicitar una prestación extraordinaria por cese de actividad cuando se produzca un cese total o parcial de la actividad y exista una reducción de ingresos de al menos el 50 % respecto al promedio mensual del último ejercicio cerrado.

Además, los rendimientos netos mensuales no podrán superar el salario mínimo interprofesional o la base de cotización, si esta fuera inferior.

¿Quién puede solicitarla?

Personas incluidas en:

  • Régimen Especial de Trabajadores Autónomos.
  • Régimen Especial de Trabajadores del Mar.
  • Sistema Especial para Trabajadores por Cuenta Propia Agrarios.

Deben tener domicilio de residencia o actividad en Ceuta.

¿Qué requisitos se exigen además de la reducción de ingresos y el límite de los rendimientos netos?

  • Tener la cobertura de cese de actividad o estar acogidas a la reducción prevista en el artículo 38 ter de la Ley 20/2007 (tarifa plana).
  • Estar al corriente de pago de las cuotas de Seguridad Social o tener concedido un aplazamiento con fecha anterior al hecho causante.

¿Dónde presentar la solicitud? Plazos

  • La solicitud deberá presentarse a través de la extranet de MAZ.
  • La solicitud deberá ir acompañada de la declaración jurada que se indica en nuestra extranet.
  • Plazo de presentación: hasta el 31 de octubre, con penalización en caso de que la presentación sea posterior.

Reconocimiento de la prestación. Cuantía y duración

  • El reconocimiento será provisional, de manera que, a partir del 1 de enero de 2027, se comprobará por parte de MAZ el efectivo cumplimiento de los requisitos.
  • La cuantía es el 70 % de la base reguladora.
  • La duración máxima será de cuatro meses, mientras se mantenga la reducción de ingresos y, además, los rendimientos netos no superen el SMI o la base de cotización, si esta fuera inferior.
  • Los efectos económicos se producen desde el 1 de agosto de 2026 o desde la fecha efectiva del cese.

Otras consideraciones de interés

  • No se exige el periodo mínimo ordinario de doce meses de cotización en los últimos 24 meses.​
  • El tiempo percibido no consume periodos futuros de prestación ordinaria por cese de actividad.
  • La prestación es inembargable.​

Información útil

En MAZ estamos preparando los formularios necesarios para solicitar esta prestación, que estarán disponibles a la mayor brevedad.

  • La solicitud se realizará a través de extranet (eMAZ). Los formularios estarán disponibles próximamente.
  • Para más información sobre cómo acceder a extranet (eMAZ), consulta este enlace.

FUENTE: Real Decreto-ley 22/2026, de 1 de septiembre, e información elaborada por MAZ.


sep. 07
Calor extremo: medidas preventivas para empresas y personas trabajadoras

Calor extremo y estrés térmico en el trabajo

El riesgo por calor no depende solo de la temperatura. En el estrés térmico influyen también la humedad, la radiación, el viento, la actividad realizada, la sensibilidad de cada persona y la vestimenta, incluida la ropa de trabajo o los equipos de protección individual.

Por eso, la prevención debe adaptarse a cada puesto, tarea y situación concreta, teniendo en cuenta tanto las condiciones ambientales como el esfuerzo físico requerido.

Antes de la exposición: evaluar y planificar

La actuación preventiva debe comenzar antes de los episodios de calor extremo. Las empresas deben identificar si existe riesgo de estrés térmico en trabajos al aire libre y, cuando no sea posible evitarlo, adoptar las medidas preventivas necesarias.

Para ello, es importante:

  • Identificar los puestos y tareas con mayor exposición al calor.
  • Evaluar el riesgo, pudiendo apoyarse en índices laborales como el WBGT.
  • Tener en cuenta las condiciones ambientales, la carga física, la vestimenta y la sensibilidad de cada persona.
  • Identificar, a través de la vigilancia de la salud, a las personas trabajadoras especialmente sensibles.
  • Establecer un plan de actuación frente a fenómenos meteorológicos, incluidas las temperaturas elevadas.
  • Designar responsables para llevar a cabo dicho plan.
  • Revisar la previsión diaria de condiciones meteorológicas.
  • Establecer actuaciones ante avisos por alta temperatura de nivel naranja o rojo.

Además, la empresa debe formar e informar al personal sobre los efectos del estrés térmico, los síntomas del golpe de calor y los primeros auxilios.

También debe planificarse la aclimatación al calor. Durante la primera semana, la exposición debe ser la mitad de la jornada el primer día e incrementarse de forma gradual el resto de días.

Durante la jornada: reducir la exposición

Durante el trabajo, la organización de la actividad es clave para reducir el riesgo. Las medidas de la empresa deben orientarse a reducir la exposición, facilitar la recuperación y evitar situaciones de mayor vulnerabilidad.

Entre las principales medidas organizativas se encuentran:

  • Planificar las tareas físicas más intensas en las primeras horas del día.
  • Limitar el tiempo de exposición al calor.
  • Establecer descansos frecuentes y cortos.
  • Habilitar zonas de sombra o climatizadas.
  • Limitar el trabajo en solitario.
  • Asegurar la posibilidad de comunicación cuando no pueda evitarse el trabajo en solitario.
  • Promover y facilitar la realización de pausas.
  • Verificar el cumplimiento de las medidas preventivas y de aclimatación.

En cuanto a los recursos y equipos, la empresa debe:

  • Garantizar el suministro de agua a una temperatura adecuada, entre 10 y 15 ºC.
  • Comprobar que el agua se mantiene a esa temperatura.
  • Proporcionar ropa de trabajo ligera, transpirable y de color claro.
  • Facilitar, si es posible, equipos de protección individual que permitan la transpiración.

Qué deben hacer las personas trabajadoras durante la jornada

Las personas trabajadoras también tienen un papel activo en la prevención. Durante la jornada, deben:

  • Seguir la planificación establecida por la empresa.
  • Respetar los tiempos de descanso y las pausas en zonas adecuadas.
  • Utilizar la ropa fresca y transpirable suministrada.
  • Recurrir a ayudas mecánicas o al apoyo de otra persona para disminuir el esfuerzo cuando sea necesario.
  • Comunicar cualquier fallo en las medidas establecidas.

También es importante beber con frecuencia, aunque no se tenga sed. Se recomiendan bebidas apropiadas, como agua, té frío o limonada, a una temperatura de entre 10 y 15 ºC.

Deben evitarse:

  • Bebidas alcohólicas.
  • Bebidas azucaradas.
  • Bebidas con cafeína.
  • Alimentos con muchas calorías.
  • Alimentos con mucha sal.

Como pauta general, se recomienda consumir alimentos ligeros y frescos, como ensaladas, verduras y frutas.

Señales de alerta y actuación

Las personas trabajadoras deben conocer los síntomas asociados a la sobrecarga térmica y comunicar cualquier malestar.

Debe avisarse a compañeros o responsables si aparecen:

  • Calambres.
  • Dolor de cabeza.
  • Mareo.
  • Fatiga.
  • Malestar.

En estos casos, debe aplicarse la actuación prevista por la empresa.

Si la persona no mejora tras su traslado a un lugar fresco y después de mojar su piel, debe darse el aviso correspondiente según el protocolo establecido.

En caso de temperatura corporal muy elevada, ausencia de sudoración, pérdida de conciencia o dificultad para hablar, se debe llamar al 112.

Después de la jornada

Tras la jornada laboral, las personas trabajadoras deben favorecer la recuperación del organismo. Para ello, se recomienda:

  • Refrescarse con una ducha.
  • Evitar continuar con actividad física intensa.
  • No permanecer en entornos calurosos.

Por parte de la empresa, es necesario revisar la eficacia de las medidas preventivas. Para ello, pueden tenerse en cuenta indicadores como:

  • Accidentes de trabajo.
  • Incidencias en el suministro de agua.
  • Uso de los espacios de descanso.
  • Cumplimiento de la planificación.

También deben investigarse los posibles accidentes o incidentes y modificar, si procede, la evaluación de riesgos y la planificación preventiva.

Prevenir el calor extremo también es salud laboral

El calor extremo debe abordarse desde la evaluación del riesgo, la planificación del trabajo y la implicación de empresas y personas trabajadoras. Organizar las tareas, facilitar descansos, garantizar hidratación adecuada, formar a la plantilla y revisar la eficacia de las medidas ayuda a proteger la salud durante los episodios de altas temperaturas.

Este artículo forma parte de la campaña de sensibilización sobre Cambio Climático y Salud Laboral a la que MAZ se ha adherido, impulsada por el INSST, y es el segundo de una serie de contenidos dedicados a los riesgos laborales relacionados con el cambio climático.

FUENTE: Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Calor extremo. Empresas y personas trabajadoras.

sep. 01
Cómo ajustar el puesto de trabajo para cuidar la espalda en oficina

Qué es la ergonomía y por qué importa

En el webinar “Equilibrio para tu espalda, bienestar integral”, impartido por Isabel Martínez, fisioterapeuta del Área de Actividades Preventivas de MAZ, se abordó la importancia de la ergonomía como herramienta para adaptar el puesto de trabajo a la persona.

En oficina, muchas molestias de espalda, cuello u hombros no aparecen por un único gesto, sino por la repetición diaria de posturas mantenidas, apoyos inadecuados o una mala colocación de los elementos de trabajo.

La ergonomía ayuda a revisar cómo nos sentamos, cómo colocamos la pantalla, dónde apoyamos los brazos y cómo distribuimos el espacio de trabajo. Su objetivo no es mantener una postura rígida durante toda la jornada, sino facilitar una posición cómoda, estable y menos exigente para el cuerpo.

Qué problemas posturales pueden aparecer en oficina

Cuando trabajamos muchas horas sentados, pueden aparecer hábitos posturales que aumentan la tensión en la espalda y en la zona cervical.

Algunos de los más habituales son adelantar la cabeza hacia la pantalla, elevar los hombros al escribir, curvar excesivamente la espalda, sentarse en el borde de la silla o permanecer demasiado tiempo sin cambiar de postura.

También puede aparecer una postura cifótica, con la espalda redondeada hacia delante, especialmente cuando la pantalla está baja, el teclado queda lejos o la persona no apoya correctamente la espalda.

Estos hábitos no siempre generan dolor inmediato, pero mantenidos durante muchas horas pueden favorecer rigidez, cansancio muscular y molestias al final de la jornada.

Cómo ajustar la silla

La silla debe permitir que la espalda quede apoyada, especialmente en la zona lumbar. Este apoyo ayuda a mantener una postura más estable y evita que la musculatura tenga que sostener todo el peso del tronco durante horas.

La altura debe ajustarse para que los pies apoyen en el suelo. Si no llegan correctamente, puede utilizarse un reposapiés. Lo importante es evitar que los pies queden colgando o que la persona tenga que adelantar la postura para buscar apoyo.

También conviene que la cadera y las rodillas queden aproximadamente en un ángulo de 90 grados. Esta referencia ayuda a mantener una posición equilibrada y cómoda.

Al sentarnos, debemos evitar que el borde del asiento presione la parte posterior de la rodilla, conocida como hueco poplíteo. Si hay demasiada presión en esa zona, puede resultar incómodo y dificultar una postura adecuada.

Mesa, antebrazos y apoyos

La mesa debe permitir trabajar con los hombros relajados. Los antebrazos deben poder apoyarse sobre la mesa o sobre los apoyabrazos, evitando que queden suspendidos durante mucho tiempo.

Una referencia útil es que los codos queden aproximadamente a 90 grados. Si la mesa está demasiado alta, es fácil elevar los hombros; si está demasiado baja, podemos inclinarnos hacia delante o perder apoyo.

El teclado y el ratón deben estar cerca del cuerpo. Cuando se colocan demasiado lejos, tendemos a adelantar los hombros, separar los brazos del tronco y aumentar la tensión en cuello y espalda alta.

Los elementos que se usan con frecuencia deben quedar dentro de una zona cómoda de alcance. Así evitamos giros repetidos, estiramientos forzados o posturas mantenidas que pueden aumentar la carga muscular.

Cómo colocar la pantalla para no forzar el cuello

La pantalla debe estar alineada con la persona, situada de frente, para evitar giros continuos del cuello. Si se trabaja con una pantalla desplazada hacia un lado, la cabeza y el tronco pueden mantenerse girados durante demasiado tiempo.

También es importante colocarla a una altura que permita mirar de forma natural, sin tener que flexionar o extender el cuello de manera constante. Una pantalla demasiado baja favorece que la cabeza se adelante y la espalda se redondee; una pantalla demasiado alta puede generar tensión cervical.

La distancia debe permitir leer cómodamente sin acercar la cabeza hacia delante. Si necesitamos aproximarnos mucho para ver bien, conviene revisar el tamaño de letra, la iluminación o la graduación visual si procede.

Errores frecuentes en el puesto de oficina

Al revisar el puesto de oficina, conviene prestar atención a pequeños errores que pueden repetirse durante toda la jornada:

  • Trabajar con la pantalla desplazada hacia un lado.
  • Mantener la cabeza adelantada hacia el ordenador.
  • Elevar los hombros al escribir o usar el ratón.
  • Colocar teclado y ratón demasiado lejos.
  • Sentarse sin apoyar la espalda.
  • Mantener una postura cifótica, con la espalda redondeada.
  • Dejar los pies sin apoyo.
  • Cruzar las piernas durante largos periodos.
  • Mantener presión en la parte posterior de las rodillas.
  • Permanecer demasiado tiempo sin moverse.

Detectar estos hábitos es el primer paso para corregirlos. A veces, pequeños cambios en la altura de la silla, la posición de la pantalla o la colocación del teclado pueden mejorar la sensación de comodidad.

La postura correcta también necesita movimiento

Un puesto bien ajustado ayuda, pero no elimina la necesidad de moverse. Incluso una postura adecuada puede resultar molesta si se mantiene sin cambios durante mucho tiempo.

Por eso, además de ajustar silla, mesa, pantalla y apoyos, conviene introducir pausas breves durante la jornada. Levantarse, caminar unos pasos, cambiar de postura o realizar movimientos suaves ayuda a reducir la rigidez y la tensión acumulada.

La ergonomía no debe entenderse como una posición fija, sino como una forma de trabajar mejor, con más comodidad y con menos sobrecarga.

Ver el enfoque completo del webinar

El webinar “Equilibrio para tu espalda, bienestar integral” permite ampliar este enfoque y relacionar la ergonomía con otros aspectos del cuidado de la espalda, como el movimiento, la actividad física, la fuerza y los hábitos preventivos.

La idea principal es sencilla: ajustar el puesto de trabajo ayuda, pero debe formar parte de una visión más amplia del cuidado de la espalda.

Cuidar la espalda empieza por revisar cómo trabajamos

En oficina, la espalda puede verse afectada por posturas mantenidas, falta de apoyo, mala colocación de la pantalla o ausencia de movimiento. Revisar estos factores permite introducir cambios sencillos y prácticos en la jornada diaria.

Desde MAZ recordamos que cuidar la espalda no depende de un único ajuste, sino de la​ combinación de ergonomía, movimiento y hábitos preventivos. Colocar bien el puesto de trabajo es un primer paso para trabajar con más comodidad y reducir molestias.

FUENTE: webinar de MAZ “Equilibrio para tu espalda, bienestar integral”​, impartido por Isabel Martínez, fisioterapeuta del Área de Actividades Preventivas de MAZ.

ago. 19
Radiación UV: medidas preventivas para empresas y personas trabajadoras

Qué es la radiación ultravioleta

La radiación ultravioleta, o radiación UV, es un tipo de radiación invisible emitida por el sol y también por fuentes artificiales, como las lámparas UV.

Uno de sus principales riesgos es que no se percibe como el calor. Por eso puede pasar desapercibida durante la jornada laboral, aunque esté produciendo daños en la piel o en los ojos.

La radiación UV penetra en la piel y puede causar efectos sin que se noten de inmediato. Por este motivo, es importante considerarla dentro de la prevención de riesgos laborales, especialmente en actividades con exposición solar.

Consecuencias de la radiación UV a corto y largo plazo

La exposición a radiación UV puede producir efectos tanto inmediatos como acumulativos.

A corto plazo, puede provocar quemaduras solares, enrojecimiento, dolor en la piel y fatiga ocular.

A largo plazo, puede favorecer el envejecimiento prematuro de la piel, daños oculares, como cataratas, y un mayor riesgo de cáncer de piel.

Además, la exposición acumulada aumenta el riesgo de cáncer de piel hasta un 60 % en trabajos al aire libre. Por eso, la prevención no debe limitarse a los días de calor intenso ni a los momentos en los que la exposición parece más evidente.

Un riesgo que se acumula en la piel

La piel tiene memoria. Esto significa que recuerda toda la radiación UV recibida a lo largo de la vida y acumula daños que pueden derivar en problemas graves.

También conviene prestar especial atención a las primeras exposiciones al sol en primavera o verano, después de meses de menor exposición. En estos momentos, la piel puede ser más vulnerable.

Otro aspecto importante es evitar el falso mito del “callo solar”. El bronceado o el engrosamiento de la piel no protegen completamente frente a la radiación UV. Son una reacción de la piel al daño provocado por el sol y no sustituyen a las medidas preventivas.

Qué deben hacer las empresas antes de la exposición

La prevención empieza con la evaluación de riesgos. Las empresas deben identificar los puestos de trabajo y tareas con mayor exposición a radiación UV, como pueden ser actividades en construcción, agricultura o pesca.

También deben valorar los entornos que pueden incrementar el riesgo, como montaña, agua, nieve o superficies reflectantes.

El índice ultravioleta, o UVI, es un buen parámetro para conocer el nivel de exposición a la radiación solar y adoptar las medidas de protección adecuadas. Es un dato público y puede consultarse en la web o la app de AEMET.

Medidas preventivas durante la jornada

Durante el trabajo, las empresas deben organizar la actividad para minimizar la exposición a radiación UV y reducir los riesgos asociados.

Entre las principales medidas preventivas se encuentran:

  • Habilitar zonas de sombra.
  • Organizar los tiempos de trabajo para minimizar la exposición a radiación UV.
  • Proporcionar los EPI necesarios según lo que determine la evaluación de riesgos, incluidas gafas de sol.
  • Facilitar ropa de trabajo holgada y transpirable que cubra la mayor parte del cuerpo.
  • Priorizar, cuando sea posible, ropa con factor de protección ultravioleta.
  • Facilitar la aplicación de cremas y lociones solares en las zonas de piel que no hayan podido cubrirse.
  • Proporcionar sombreros de ala ancha para proteger la cabeza, las orejas y el cuello.

Estas medidas deben adaptarse a cada puesto, tarea y nivel de exposición.

Qué deben hacer las personas trabajadoras

Las personas trabajadoras también tienen un papel activo en la prevención. Antes de la exposición, deben seguir las recomendaciones preventivas indicadas por la empresa y comunicar sus dudas al equipo o a las personas responsables.

Durante la jornada, es importante:

  • Prestar especial atención a las primeras exposiciones al sol en primavera.
  • Evitar la exposición en las horas centrales del día.
  • Utilizar las zonas de sombra habilitadas.
  • Atender a las medidas organizativas de la empresa.
  • Usar los equipos de protección proporcionados.
  • Utilizar gafas de sol para proteger los ojos.
  • Llevar ropa holgada y transpirable que cubra la mayor parte del cuerpo.
  • Aplicar cremas y lociones solares en las zonas de piel que no hayan podido cubrirse, con SPF igual o mayor de 30.

Si se utilizan lociones o cremas repelentes, conviene consultar la posible incompatibilidad con las cremas de protección solar y ponerlo en conocimiento de la empresa.

Después de la exposición

La prevención no termina al finalizar la jornada. Las personas trabajadoras deben revisar periódicamente la piel para detectar posibles lesiones y acudir a un servicio médico si tienen dudas.

También es recomendable acudir al reconocimiento médico voluntario ofrecido por la empresa.

Por parte de la empresa, es importante garantizar una adecuada vigilancia de la salud, revisar indicadores de control y consultar a la plantilla sobre posibles puntos de mejora.

Entre estos indicadores pueden incluirse el cumplimiento de las medidas preventivas, la formación impartida o las lesiones derivadas de la exposición a radiación UV.

Protegerse de la radiación UV también es salud laboral

La radiación UV puede ser invisible, pero sus efectos sobre la salud pueden ser importantes. Evaluar el riesgo, organizar el trabajo, facilitar medidas de protección y fomentar hábitos preventivos ayuda a reducir la exposición y a cuidar la salud de las personas trabajadoras.

Este artículo forma parte de la campaña de sensibilización sobre Cambio Climático y Salud Laboral a la que MAZ se ha adherido, impulsada por el INSST, y es el primero de una serie de contenidos dedicados a los riesgos laborales relacionados con el cambio climático.

FUENTE: Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo. Radiación UV. Empresas y personas trabajadoras


ago. 18
Ayudas que transforman vidas: MAZ incrementa el bienestar tras un accidente laboral

Mutua MAZ ha destinado en 2025 un total de 610.334,66 euros en prestaciones complementarias, unas ayudas económicas dirigidas a trabajadores que han sufrido un accidente laboral y necesitan mejorar su calidad de vida tras las secuelas derivadas del mismo.

Estas dotaciones permiten afrontar situaciones que van más allá de la cobertura ordinaria, favoreciendo la autonomía personal, la adaptación al entorno y la recuperación funcional. En total, se han gestionado 1.693 ayudas, beneficiando a 198 trabajadores.

Entre las principales actuaciones financiadas destacan las ayudas para prótesis y ayudas técnicas no regladas, que concentran el mayor volumen económico con 236.882,34 euros (44 ayudas). También sobresalen las ayudas destinadas a gastos de traslado, estancia y dietas del trabajador y acompañante en centros hospitalarios o sociosanitarios, con 1.454 ayudas y un importe de 80.574,92 euros.

Asimismo, MAZ ha apoyado mediante estas prestaciones otras necesidades fundamentales como la eliminación de barreras arquitectónicas en viviendas (54.427,04 euros y 11 ayudas), la estancia de larga duración en centros sociosanitarios (68.424,48 euros y 37 ayudas), o el apoyo domiciliario para actividades básicas de la vida diaria (59 ayudas y 45.223,85 euros).

Otras ayudas relevantes han permitido facilitar la adaptación o adquisición de vehículos adaptados (38.161,69 euros), el pago único para alquiler o hipoteca (25.391,98 euros), tratamientos médicos o terapias no regladas, así como ayudas complementarias al auxilio por defunción.

Con estas prestaciones complementarias, MAZ se compromete con la protección integral de los trabajadores, proporcionando soluciones adaptadas a cada situación personal y contribuyendo a mejorar su bienestar, autonomía y proceso de recuperación tras un accidente laboral. 

Este compromiso se refleja también en el espacio “Dejando Huella" de la web de MAZ​, que reúne testimonios y vídeos reales de personas que, tras sufrir accidentes laborales graves, comparten su experiencia de superación y el impacto del acompañamiento recibido en la recuperación de sus vidas.​ 

VER LOS TESTIMONIOS​

ago. 17
Bienestar emocional, flexibilidad y cultura de equipo en una empresa tecnológica sin barreras

En Aircury, construir una empresa saludable implica ir más allá de los modelos tradicionales. Como empresa tecnológica con equipos distribuidos, hemos abordado este reto desde una idea clara: cuidar el bienestar físico y emocional de las personas y reforzar la conexión real entre quienes forman parte de la organización.

Este modelo se apoya en la flexibilidad, la confianza, la participación y la creación de espacios que favorecen tanto la salud como el sentido de pertenencia.

El origen: una decisión estratégica desde la Dirección

El camino hacia la empresa saludable en Aircury nace del impulso directo de la Dirección, que ha integrado el bienestar como parte del proyecto empresarial.

Este enfoque no se ha quedado en una declaración de intenciones. Ha contado con el respaldo real de la plantilla, que ha asumido el modelo como propio y ha contribuido activamente a su desarrollo.

La implicación de las personas ha sido clave para que las iniciativas no se perciban como acciones aisladas, sino como parte de una cultura compartida.

Un modelo sin estructuras rígidas

Como empresa tecnológica con un modelo híbrido y equipos distribuidos, Aircury ha desarrollado una cultura organizativa basada en la colaboración.

No existen compartimentos estancos. La organización funciona como un equipo cohesionado, donde todas las personas pueden aportar al bienestar común desde su ámbito de responsabilidad.

Esta forma de trabajar permite adaptar las iniciativas a la realidad del día a día, facilitar su integración en la cultura interna y responder mejor a las necesidades de equipos que no siempre comparten un mismo espacio físico.

Acciones que combinan bienestar físico y emocional

La estrategia de empresa saludable se basa en medidas prácticas y cercanas, orientadas a generar impacto real en el día a día de la plantilla.

Entre las principales líneas de trabajo destacan:

  • La reducción progresiva de la jornada laboral.
  • Los programas de bienestar emocional con apoyo psicológico.
  • Las iniciativas de participación en actividades saludables.

El resultado es un enfoque equilibrado que integra salud física, salud mental y bienestar social, teniendo en cuenta la realidad de una organización digital y flexible.

Una cultura de confianza y cuidado

El cuidado del entorno de trabajo se articula sobre varios pilares que ayudan a reforzar la seguridad psicológica, la comunicación y la cohesión interna.

Uno de ellos es la gestión saludable del trabajo. Los team leaders y Scrum Masters supervisan la carga laboral y fomentan una cultura en la que el error se entiende como aprendizaje, reduciendo la presión innecesaria.

También se ha trabajado para normalizar el cuidado de la salud mental, ofreciendo apoyo psicológico confidencial y generando un entorno en el que las personas puedan expresarse sin miedo.

A ello se suman espacios de conexión real entre equipos, como desayunos semanales, espacios de ocio y grupos autogestionados, que ayudan a crear comunidad.

Los encuentros presenciales y las actividades de team building completan este modelo, facilitando la desconexión y reforzando los vínculos entre personas que trabajan en entornos híbridos o en remoto.

Implicación y sentido de pertenencia

La respuesta del equipo ha sido muy positiva y participativa. La plantilla se ha implicado en programas de salud física, actividades sociales y propuestas surgidas de forma espontánea dentro de la propia organización.

Este nivel de participación refleja un compromiso real con el modelo. Cuando las personas se sienten parte activa del proyecto, las iniciativas ganan continuidad y se convierten en una forma compartida de entender el trabajo.

Bienestar que transforma el día a día

Los resultados se reflejan en mejoras tanto en indicadores como en el ambiente de trabajo: clima laboral, seguridad psicológica y sentido de pertenencia.

También se han identificado avances vinculados a la reducción de molestias físicas gracias a medidas preventivas, así como una mayor participación en actividades físicas y hábitos saludables.

Especialmente relevante ha sido el impacto en equipos distribuidos, donde se ha logrado reforzar la cohesión y reducir la sensación de aislamiento.

En un entorno laboral en el que pasamos una parte importante de nuestro tiempo, conseguir un espacio de trabajo saludable tiene un efecto directo en la calidad de vida de las personas.

La clave del éxito

La implicación y el compromiso de toda la plantilla han sido determinantes para consolidar este modelo.

El bienestar no puede construirse únicamente desde la planificación. Necesita participación, confianza y una cultura que facilite que las personas se sientan escuchadas y acompañadas.

En Aircury, esa combinación ha permitido desarrollar un modelo adaptado a la realidad de una empresa tecnológica, flexible y distribuida.

El valor del Premio MAZ

El reconocimiento recibido en los Premios MAZ Empresa Saludable supone para Aircury una validación del esfuerzo realizado para construir una cultura centrada en el bienestar emocional.

Este premio refuerza la importancia de cuidar la salud mental en el entorno laboral y reconoce un modelo que apuesta por las personas como eje estratégico de futuro.

Mirando al futuro

El objetivo es seguir potenciando la participación en actividades de salud física y consolidar hábitos que fomenten la continuidad y el compromiso a largo plazo.

Continuar escuchando al equipo, reforzar la cohesión y adaptar las iniciativas a la realidad de los equipos híbridos y distribuidos serán claves para seguir avanzando.

“Cuidar el bienestar físico y emocional como estrategia real de futuro”.

Mónica Peña Pérez - Responsable de Reclutamiento y Bienestar Organizacional, Aircury SL

Sobre Aircury

Aircury SL es una empresa de desarrollo de software con 47 personas trabajadoras. En los XII Premios MAZ Empresa Saludable ha recibido un reconocimiento especial por su modelo centrado en el bienestar emocional, la flexibilidad y la cohesión de equipos distribuidos.

ago. 12
Eclipse solar 2026: medidas preventivas en el entorno laboral

No mirar directamente al Sol sin protección homologada

Durante el eclipse solar, ninguna persona trabajadora debe mirar directamente al Sol sin protección homologada. La observación directa puede producir lesiones oculares, incluso aunque no se perciban molestias en el momento.

Si resulta necesario observar el fenómeno durante la jornada, deben utilizarse únicamente gafas o visores específicos para observación solar. Estas gafas deben cumplir la norma EN ISO 12312-2:2015 y disponer de marcado CE.

Antes de utilizarlas, es importante revisar el etiquetado, las instrucciones del fabricante y el estado del filtro. No deben usarse gafas rayadas, perforadas, rotas, dobladas, con filtros despegados o con cualquier deterioro visible.

Las gafas de sol convencionales, aunque sean muy oscuras, no son adecuadas para observar un eclipse. Tampoco deben emplearse radiografías, cristales ahumados, negativos, CD/DVD ni otros filtros caseros.

Mantener las medidas habituales de seguridad

Desde el punto de vista de Prevención de Riesgos Laborales, el eclipse no genera riesgos adicionales significativos distintos de los derivados de la observación directa del Sol y de la posible disminución temporal de la visibilidad.

Durante la jornada deben mantenerse las medidas habituales de seguridad, prestando especial atención a:

  • La reducción temporal de la iluminación.
  • ​Las distracciones.
  • ​Los riesgos asociados a la conducción.
  • ​El manejo de maquinaria.
  • ​Los trabajos en altura.

El objetivo es evitar que la observación del fenómeno interfiera en tareas que requieren atención, visibilidad o condiciones seguras de ejecución.

Observación del eclipse durante el trabajo

Si la observación del eclipse se realiza durante la jornada laboral, debe hacerse de forma organizada, breve y segura.

En actividades al aire libre o en puestos desde los que pueda verse el Sol directamente, conviene reforzar la información preventiva y evitar observaciones improvisadas.

Cuando se utilicen gafas certificadas, deben colocarse antes de mirar hacia el Sol y retirarse solo después de apartar la mirada. También es recomendable realizar observaciones breves y hacer pausas.

La observación no debe realizarse mientras se conduce, se maneja maquinaria, se trabaja en altura o se permanece en zonas donde una distracción pueda aumentar el riesgo de accidente.

Cómo actuar si se ha mirado al Sol sin protección

Si una persona ha mirado al Sol sin protección homologada, debe dejar de hacerlo inmediatamente.

Aunque no note molestias, debe vigilar durante las horas o días siguientes la posible aparición de:

  • Visión borrosa.
  • ​Manchas.
  • ​Alteraciones visuales.

Ante cualquier síntoma, debe solicitar valoración oftalmológica de forma urgente. La detección temprana permite evaluar el alcance de la lesión y realizar el seguimiento adecuado.

Actuación inmediata

Si una persona ha mirado al Sol durante el eclipse, o en cualquier otro momento, sin protección adecuada, debe actuar de la siguiente manera:

  • Dejar de mirar al Sol inmediatamente.
  • ​No frotarse los ojos.
  • ​Descansar la vista evitando la exposición a luces intensas.
  • ​No automedicarse con colirios salvo prescripción sanitaria.

Actuación en la empresa

Además de la actuación inmediata, en el entorno laboral deben seguirse los procedimientos internos establecidos:

  • Informar al responsable o mando directo.
  • ​Registrar el incidente según el procedimiento interno de la empresa.
  • ​Derivar a la persona afectada al servicio médico o mutua, según corresponda.
  • ​Investigar las causas, como falta de información o ausencia de gafas homologadas, para evitar nuevos casos.

Prevención, organización y seguridad

El eclipse solar debe gestionarse en el entorno laboral con criterios preventivos. La prioridad es evitar la observación directa del Sol sin protección homologada, reducir distracciones y mantener las condiciones de seguridad durante toda la jornada.

Desde MAZ recordamos que cualquier observación del fenómeno debe realizarse únicamente con gafas certificadas para observación solar, en buen estado y sin interferir en la seguridad de la actividad laboral.

FUENTE: Mensaje preventivo MAZ Eclipse Solar 2026; Ministerio de Sanidad; Comisión Nacional del Eclipse / Trío de Eclipses.


ago. 10
MAZ, entre las entidades públicas más transparentes de España

MAZ obtiene un 99,9% en transparencia activa

MAZ se sitúa entre las entidades públicas con mejores resultados en transparencia activa en España, según la evaluación realizada por el Consejo de Transparencia y Buen Gobierno sobre 153 entidades del sector público institucional estatal.

La mutua ha alcanzado un Índice de Cumplimiento de la Información Obligatoria del 99,9%, un resultado que la coloca en el grupo de entidades con mayor nivel de cumplimiento. En el informe, solo el Boletín Oficial del Estado y Palencia Alta Velocidad alcanzan el 100%, mientras que MAZ aparece inmediatamente después, junto a otras entidades con porcentajes superiores al 99%.

Este resultado supone, además, una mejora de 5,5 puntos porcentuales respecto a la evaluación anterior.

Un reconocimiento al compromiso con la transparencia

La evaluación del Consejo de Transparencia y Buen Gobierno analiza el cumplimiento de las obligaciones de publicidad activa. Es decir, si las entidades publican en sus portales la información obligatoria en materia institucional, organizativa, económica, presupuestaria, contractual o patrimonial, entre otros ámbitos.

En este contexto, el resultado obtenido por MAZ refleja el trabajo realizado para facilitar información actualizada, accesible y estructurada sobre su actividad y gestión.

La transparencia activa permite que mutualistas, empresas, personas trabajadoras protegidas y ciudadanía puedan acceder de forma clara a información relevante sin necesidad de solicitarla previamente.

Las mutuas colaboradoras, entre los grupos mejor valorados

El informe también destaca el buen comportamiento del grupo formado por las entidades gestoras y servicios comunes de la Seguridad Social, así como las mutuas colaboradoras con la Seguridad Social.

Este conjunto alcanza un índice medio de cumplimiento del 82,5%, el más elevado entre las tipologías analizadas y muy por encima de la media general del sector público institucional estatal, que se sitúa en el 47,1%.

Estos datos muestran una evolución positiva del grupo y refuerzan la importancia de seguir avanzando en la publicación de información completa, actualizada y fácilmente localizable.

Transparencia, rendición de cuentas y acceso a la información

Para MAZ, este resultado supone un reconocimiento al compromiso de la entidad con la transparencia, la rendición de cuentas y el acceso a la información pública.

La transparencia no se limita al cumplimiento formal de una obligación legal. También contribuye a generar confianza, facilita el conocimiento de la actividad de la mutua y permite acercar su gestión a empresas, mutualistas, personas trabajadoras protegidas y ciudadanía.

Desde MAZ continuamos trabajando para mantener altos estándares de transparencia y para ofrecer información clara, accesible y actualizada sobre nuestra actividad.

FUENTE: Consejo de Transparencia y Buen Gobierno. Informe de evaluación sobre el cumplimiento de las obligaciones de publicidad activa del sector público institucional estatal 2026.​


ago. 10
Recomendaciones para prevenir los ahogamientos

Durante los siete primeros meses de 2026, 308 personas han fallecido por ahogamiento no intencional en espacios acuáticos españoles, según el Informe Nacional de Ahogamientos de la Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo. Solo en julio se registraron 91 fallecimientos, después de los 92 contabilizados en junio. Estas cifras refuerzan la importancia de extremar la precaución y seguir unas medidas básicas de seguridad para prevenir accidentes en el agua.

Factores de riesgo

Existen diferentes factores de riesgo relacionados con los ahogamientos que conviene conocer para prevenir este tipo de accidentes:

  • Falta de supervisión: especialmente en el caso de los menores, es fundamental mantener una vigilancia constante cuando estén en el agua o cerca de ella.
  • Bañarse en zonas sin vigilancia: hacerlo en espacios que no cuentan con servicio de socorrismo puede aumentar el riesgo ante una situación de emergencia.
  • Consumo de alcohol y otras drogas: estas sustancias pueden disminuir la capacidad de reacción y favorecer conductas de riesgo dentro o cerca del agua.
  • Condiciones médicas: determinadas condiciones, como la epilepsia, pueden incrementar el riesgo de sufrir un accidente en el medio acuático.
  • Desconocimiento de las aguas locales: no estar familiarizado con las corrientes, la profundidad u otras características del entorno puede favorecer situaciones peligrosas.

Recomendaciones de prevención

Para reducir el riesgo de ahogamientos, es importante seguir estas recomendaciones:

  • Supervisar a los menores: vigilarles en todo momento cuando estén en el agua o jugando cerca de ella, aunque sepan nadar.
  • Usar chalecos salvavidas: especialmente si no se sabe nadar o no se nada bien, y siempre durante la práctica de determinados deportes acuáticos.
  • Respetar las banderas y las indicaciones de los socorristas: no bañarse con bandera roja y extremar la precaución cuando las condiciones del mar así lo indiquen.
  • Evitar el consumo de alcohol dentro o cerca del agua: el alcohol disminuye la capacidad de reacción ante una situación de peligro y puede favorecer conductas de riesgo.
  • Conocer primeros auxilios: contar con conocimientos básicos puede contribuir a mejorar la respuesta ante una emergencia acuática.

Importancia de los primeros auxilios

Conocer primeros auxilios básicos puede contribuir a una mejor respuesta ante una situación de emergencia. Actuar con rapidez, alertar a los servicios de emergencia y saber cómo proceder mientras llega la ayuda profesional puede resultar fundamental.

Más información y material divulgativo en la web del Ministerio de Sanidad.

FUENTE: Real Federación Española de Salvamento y Socorrismo​ y Ministerio de Sanidad.

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Acerca de este blog
No, en realidad esta no es mi foto. Todavía no actualicé esta sección. Sin embargo, es bueno saber que alguien está leyendo cada palabra. ¡Gracias!