jul. 12
Cuidarte para poder cuidar

​Todos recordamos los angustiosos meses de 2020 que nos tuvieron recluidos en nuestras casas como medida preventiva ante la llegada de una pandemia que cambió nuestros hábitos quizá para siempre. A todos nos afectó en mayor o menor medida, este desconocido virus que se propagaba a increíble velocidad por todo el mundo; pero quienes más lo sufrieron fueron, sin duda, los profesionales sanitarios.

El desbordamiento asistencial, curvas emocionales y de trabajo, alto riesgo de infección, miedo, EPIS y ausencia de contacto físico, apoyo y atención a familias, estrés emocional en las zonas de atención directa, exposición al desconsuelo de familias y pacientes fueron algunos de los muchos retos con los que tuvieron que lidiar el personal médico y de enfermería cuando la situación empeoraba día tras día, y poco se conocía de este virus procedente de China.

Han sido miles de sanitarios los que han contraído la enfermedad mientras desarrollaban su trabajo, y no siempre en unas condiciones de protección y seguridad óptimas.

Lo más destacable y de lo que poco se está hablando es de la exposición a situaciones estresantes a nivel emocional, y a la toma de decisiones y forma de trabajar, que han terminado por afectar a la salud mental de la gran mayoría, considerando a los profesionales de la salud, segundas víctimas directas de la pandemia.

Además del daño directo de la COVID-19, sobre quienes la padecen, vemos que el impacto físico, psicológico y emocional sobre los sanitarios, es de tal magnitud que se ha convertido en sí, en un reto añadido para las organizaciones, que pone en jaque la sostenibilidad de un sistema cuyo verdadero puntal son las personas, y no las estructuras sanitarias.

Esta es una de las conclusiones que Ana Porcar Ferrer, Técnico en Cuidados de Enfermería (TCAE), del Hospital, ha destacado en su participación en el I Congreso Virtual Nacional organizado por FAE y SAE, donde Ana ha realizado una interesante intervención que le ha supuesto el tercer premio del evento, por su interesante ponencia.

La pandemia ha llevado al límite a los profesionales y, según subraya Ana, "hacen necesario que se refuerce la salud mental en las áreas hospitalarias, brindando apoyo y rompiendo estigmas para que los sanitarios puedan realizar su trabajo de manera eficaz y con el mayor bienestar físico y emocional posible". Pero también destaca la necesidad de que los profesionales sean conscientes de la importancia de su autocuidado, y pedir ayuda antes de estar desbordados.​


Comentarios

No hay comentarios sobre esta entrada de blog.